La relación entre el veterinario y tú, como familiar de tu perro, impacta directamente en la salud y el bienestar del animal.
Y tal vez ahora te estés preguntando cómo es esto posible.
El motivo es sencillo.
En muchas ocasiones existe una brecha entre lo que las clínicas veterinarias ofrecen y lo que los humanos realmente deseamos en estos chequeos de salud.
Con esa falta de comunicación, acabamos haciendo daño a quien más nos importa: el perro.
Es por ello que hay una herramienta que ha ganado especial atención en los últimos años para acabar con esta brecha.
Se les llama evaluaciones de calidad de vida.
Y hoy vamos a hablarte en qué consisten para que las plantees a tu veterinario de confianza.
¿Te quedas a conocerla?
Cómo es la herramienta más innovadora para cuidar de tu perro
Siempre ha sido así.
Vas al veterinario porque tu perro está malo en ese momento.
Así, el veterinario ha identificado y tratado los problemas físicos inmediatos, como enfermedades o lesiones.
Pero, aunque todavía nos cueste entenderlo, la salud del perro no se limita solo a su estado físico.
Sino que su bienestar emocional y psicológico también juega un papel crucial en su calidad de vida.
Y aquí es donde entran en juego las evaluaciones de calidad de vida.
Son herramientas formales que permiten a los veterinarios y familiares obtener una visión más completa del bienestar general del perro.
Suelen presentarse en forma de encuestas digitalizadas y permiten que los familiares proporcionen información detallada sobre el comportamiento, los niveles de energía, los patrones de sueño y otros aspectos de la vida de sus perros.
¿Y todo esto para qué?
Pues para que la consulta veterinaria pueda desarrollar un plan de cuidado más holístico que aborde, no solo las necesidades físicas del perro, sino también su bienestar emocional y social.
Cómo estas evaluaciones te ayudan a ti como familiar del perro
Por si no fuera suficiente saber que gracias a estas evaluaciones la vida de tu perro va a mejorar considerablemente, utilizarlas también tiene un impacto positivo en la participación del familiar en el cuidado de su animal de compañía.
Y esto se debe a que, al involucrar activamente a los tutoresen el proceso de evaluación, se les empodera para que desempeñen un papel más activo en la salud de sus perros.
Así llegamos a fortalecer, también, la relación con el veterinario puesto que las visitas se convierten en un esfuerzo colaborativo en lugar de una transacción de servicios sin más.
A esto le añadimos un plus extra para la salud de tu perro.
Porque cuando una persona se siente más involucrada y comprendida, es más probable que siga las recomendaciones del veterinario: mejor seguimiento de tratamientos, mayor adherencia a los planes del cuidado, etc.
Vaya, que son todo ventajas.
Cómo se está adoptando esta medida en la realidad
Aunque todo esto suena muy bonito, la realidad es que todavía estas herramientas están bastante limitadas.
Es verdad que existe un interés que va subiendo por parte de los tutores de perros, el problema está en que los veterinarios suelen resistirse al cambio o a la tecnología que se necesita para implementar estas evaluaciones.
Pero, poco a poco, estoy segura de que conseguiremos que estas evaluaciones se empiecen a implementar en todos los centros veterinarios.
Cuáles son los beneficios de las evaluaciones de calidad de vida
Para empezar, las evaluaciones de calidad de vida fomentan una relación más colaborativa entre el veterinario y los tutores de perros.
Al centrar la consulta en el bienestar integral del perro, se crea un ambiente de confianza mutua donde ambas partes trabajan juntas para lograr el mejor resultado posible.
Y, por otro lado, al implementar estas herramientas, el perro se convierte en el centro de la consulta, y su bienestar total es el objetivo principal.
Es decir: el perro sale siempre ganando.
Ahora que ya conoces esta herramienta, es el momento de pensar, ¿tú la pedirías en tu centro veterinario si tuvieras la oportunidad? Cuéntamelo en los comentarios.
