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La adolescencia de los perros, un momento desafiante

 

Madres y padres se quejan a menudo del comportamiento de sus hijos adolescentes. Que si se muestran desafiantes, que si no colaboran en casa, que si les desobedecen continuamente… Pues con los perros la cosa es parecida. La adolescencia es un momento desafiante tanto para tu cachorro como para sus tutores humanos. ¿La diferencia? Que nos pilla más desprevenidos. Muchos tutores no anticipan este momento y, por desconocimiento, creemos que nuestro perro va a pasar sin más de cachorro a adulto. Pero esto no podría estar más lejos de la verdad. Ocurre, aproximadamente a los seis meses de edad, dependiendo de raza, tamaño y otras características individuales.

Será entonces cuando descubriremos que nuestro cachorro se ha convertido en un… ¡adolescente! Y no es poca cosa. De hecho, puede ser un momento muy complicado. Lo demuestran las estadísticas: la edad más común para los perros que se abandonan en refugios coincide con este periodo.  Sin embargo, con un poco de conocimiento, preparación y un poco de paciencia, podemos lidiar con todos los problemas que puede traer vivir con un perro adolescente.  Y, lo que debemos tener bien presente, es que es un período, que tu perro no se ha convertido en un rebelde de por vida, sino que sólo es temporal.

 

Primero: entender qué sucede…

¿Qué sucede durante la adolescencia del perro? Durante este período hay varios procesos de desarrollo en funcionamiento. Ser consciente de lo que son y de los efectos que probablemente tengan en el comportamiento del perro nos ayudará a hacerles frente.  El perro adolescente comenzará a ser más independiente, empezará a ver el mundo como un adulto y no como un cachorrito y, por lo tanto, en lugar de depender de nosotros para su seguridad, se irá volviendo cada vez más autónomo. Y eso, a menudo puede significar que su instinto sea escucharnos menos y alejarse más de nosotros cuando caminan.

En la adolescencia se dan aumentos hormonales y esto puede aumentar la excitabilidad, la intensidad y las reacciones exageradas a casi todo. Los perros tímidos pueden volverse más tímidos y los perros confiados pueden volverse más (a veces demasiado) confiados. A parte de estos cambios que aparecen a raíz de los cambios hormonales, nos podemos encontrar también con la cuestión del miedo. Los perros suelen tener un período de miedo entre los 6 y los 18 meses de edad.

A veces es solamente una temporada, pero también puede repetirse varias veces. Suele coincidir con períodos de crecimiento acelerados o aumentos repentinos de hormonas.  Lo que pasará es que nuestro perro tendrá miedo de cosas que no le habían molestado en el pasado: personas, perros, objetos o lugares desconocidos, etc.  La gestión adecuada de este período es de vital importancia. Una mala experiencia en este momento puede tener un efecto duradero en el comportamiento del animal, incluso si todas sus interacciones anteriores han sido positivas.

 

… Y después, aprender a lidiar con ello

Lo más importante para lidiar con la adolescencia de nuestro perro es mantener la calma y no castigarle, ya que esto empeoraría las cosas, y el vínculo con él. Debemos volver a lo más básico: entrenamiento y muchas recompensas.

También es de vital importancia observar a nuestro perro de cerca para detectar posibles problemas de socialización. Si es el caso, deberemos trabajar para que todos los encuentros sean positivos, no forzarle a ‘enfrentar sus miedos’, sino propiciar que mantenga una distancia cómoda donde no sienta que tiene que reaccionar o estar preocupado, dejar que se acerque, retire y explore a su propio tiempo, y recompensarlo con golosinas.

Sobre todo: evitar los encuentros negativos o situaciones potencialmente preocupantes en la medida que sea posible. Una mala experiencia en la etapa de la adolescencia podría influir en la forma en que nuestro perro vea el mundo y afectar a su comportamiento como adulto.

 

Estrategias y consejos

  • No creas que sólo es difícil para ti: los cambios hormonales son un desafío también para los perros y necesitan ayuda.
  • No pierdas la paciencia si tu perro no está tan concentrado como estaba o parece haber olvidado todo lo que aprendió.
  • Mantén todas las interacciones sociales positivas. Evita encuentros con perros antisociales o agresivos.
  • Debes estar preparad@ para que tu perro se preocupe o tenga miedo por cosas o situaciones que tomó con calma en el pasado. Está reevaluando todo con los ojos de un adulto, así que sé tan sensible a estos miedos como lo eras cuando era un cachorro.
  • Y si estás realmente preocupado por el comportamiento de tu perro, habla con un profesional. –
  • Y, recuerda, es una etapa, la adolescencia canina se supera mucho más rápidamente que la humana (entre el año y los 2 años de edad, según tamaño o raza).

En conclusión, seamos conscientes de que la adolescencia en perros ¡también existe! Y seamos pacientes y consecuentes con ellos, porque si les acompañamos correctamente en esta etapa, estarán sentadas las bases para convivir más de una década con un adulto equilibrado.

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